Buscar
 
 

Resultados por:
 


Rechercher Búsqueda avanzada

REFORMAS Y NUEVA ORGANIZACIÓN DE CONTENIDOS.
SE ESTÁN HACIENDO REFORMAS DEL FORO. Gracias por vuestro interés.La Admin.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados :: 1 Motor de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 379 el Mar Sep 18, 2012 10:05 am.
Últimos temas
» Tema 3. Resumen. Órdenes ark XV-XVIII
Sáb Feb 25, 2017 10:35 am por cHEMINOIRE

» ¿Podría ser o quizás no?
Vie Ene 06, 2017 3:17 am por Admin

» Obsolescencia
Vie Ene 06, 2017 3:14 am por Admin

» Uno con leche
Jue Dic 29, 2016 8:54 am por Admin

» Civilizacion Griega - Optativa . Por donde anda ?
Vie Ene 15, 2016 12:18 am por Admin

» Apuntes, exámenes... de Historia Medieval
Sáb Oct 17, 2015 9:58 pm por Juan Carlos Bermudo

» ¡¡¡Si se puede!!!
Sáb Jul 04, 2015 4:22 am por Admin

» ¡¡¡Y... VOLVIENDO A CAMINAR!!!
Miér Jul 01, 2015 10:44 pm por Admin

» Tema 2. Resumen. Órdenes ark XV-XVIII
Vie Mar 20, 2015 6:15 am por Uni Kotto

Diciembre 2017
LunMarMiérJueVieSábDom
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031

Calendario Calendario

Galería


ALBUM-ENVÍOS
Navegación
 Portal
 Índice
 Miembros
 Perfil
 FAQ
 Buscar
Estadísticas
Tenemos 1674 miembros registrados.
El último usuario registrado es laura vv.

Nuestros miembros han publicado un total de 152460 mensajes en 4630 argumentos.
Sondeo
EFEMÉRIDES
Bookmarking social

Bookmarking social digg  Bookmarking social delicious  Bookmarking social reddit  Bookmarking social stumbleupon  Bookmarking social slashdot  Bookmarking social yahoo  Bookmarking social google  Bookmarking social blogmarks  Bookmarking social live      

Conserva y comparte la dirección de LA OTRA ORILLA DE HISTORIA DE LA UNED en tu sitio de bookmarking social

Conserva y comparte la dirección de TERAPIAS HOLÍSTICAS EN LA OTRA ORILLA DE LA RED. en tu sitio de bookmarking social


Tema 2. Resumen. Órdenes ark XV-XVIII

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Tema 2. Resumen. Órdenes ark XV-XVIII

Mensaje por Uni Kotto el Vie Mar 20, 2015 6:15 am

TEMA 2. LA TEORÍA DE LOS ÓRDENES
I. EL ORDEN EN LA ARQUITECTURA CLÁSICA: EL LEGADO VITRUVIANO

II. LA TEORÍA DE LOS ÓRDENES EN ITALIA o CÓMO CODIFICAR LA GRAMÁTICA DE LA ARQUITECTURA CLÁSICA
1. Los “libros de órdenes”: modelos para componer y licencias para transgredir

III. LA TEORÍA DE LOS ÓRDENES EN EL RESTO DE EUROPA: UNA INTERPRETACIÓN DE LA CODIFICACIONES CLASICISTAS
1. El “orden francés” y el debate en torno al Clasicismo
[justify]2. Los “libros de órdenes” de la arquitectura centroeuropea
3. Inglaterra y el influjo de Palladio
4. La teoría de los órdenes en España



I. EL ORDEN EN LA ARQUITECTURA CLÁSICA: EL LEGADO VITRUVIANO

El arte griego desarrolló sobre la práctica un conjunto de normas – el canon en el caso de la escultura y el orden en el de la arquitectura-, que regulaban la ejecución de las obras, confiriéndolas belleza y perfección. Para el caso de la arquitectura estas normas adquirieron su concreción a través del desarrollo de los denominados “órdenes arquitectónicos”, una especie de leyes ideales o de reglas estructurales que regulaban el modo en el que debían disponerse las diversas partes del soporte y de la cubierta de los edificios, las cuales podían sin embargo variar para adaptarse a las características de las diferentes construcciones.
Su recuperación en el Renacimiento a partir del redescubrimiento del texto de Vitruvio y sus posteriores reinterpretaciones por parte de los arquitectos y teóricos de la Edad Moderna, hizo que este modo de componer edificios mantuviese su vigencia hasta finales del siglo XVIII, caracterizando lo que conocemos como “lenguaje del Clasicismo”.
Durante la Edad Moderna los órdenes fueron la base del proyecto arquitectónico. Los arquitectos los adoptaron como principio de autoridad.
Recordemos que los órdenes griegos carecieron de un respaldo teórico y que no fue hasta Vitruvio cuando se ofreció una versión de los mismos que acabaría por convertirse durante la Edad Moderna en una especie de conjunto fijo de normas que pretendían ser inalterables, algo que no había existido en Grecia, donde los órdenes habían ido evolucionando y cambiando. En el tercer y cuarto libros, Vitruvio describetres órdenes: dórico, jónico y corintio, y daba algunas pautas sobre el toscano.

Como indica Forssman, para quién la arquitectura de los siglos XVI a XVIII constituye lo que él denomina la “Edad vitruviana”, cada período de este proceso artístico estuvo vinculado a la preferencia por un orden con respecto a los demás: el siglo XV prefirió el corintio, condicionado por la contemplación de las ruinas de la Roma Imperial; el Clasicismo buscó el equilibrio entre los tres órdenes defendido por Bramante; el Manierismo se decantó por el toscano y el dórico,
II. LA TEORÍA DE LOS ÓRDENES EN ITALIA O CÓMO CODIFICAR LA GRAMÁTICA DE LA ARQUITECTURA CLÁSICA 1. Los “libros de órdenes”: modelos para componer y licencias para transgredir.

Surgieron en torno a estos temas numerosas propuestas teóricas las cuales constituyen un interesante indicador tanto del interés suscitado por el tema en la Edad Moderna, La defensa de la arquitectura romana o el retorno al código invariable del buen gusto de la arquitectura griega, como propugnaban algunos teóricos y arquitectos del Neoclasicismo, formó parte de esta polémica, Leon Battita Alberti y el valor ornamental de los órdenes El primer teórico que se ocupó de los órdenes arquitectónicos en el contexto de la cultura vitruviana de la Edad Moderna fue Leon Battista Alberti, quién abordó el tema a través de la obra De Re Aedificatoria, publicada en 1452. Alberti fue, además, el primer arquitecto del Renacimiento que empleó los órdenes superpuestos en la construcción del palacio Rucellai, basándose en una articulación que sin duda recibía una gran influencia de su observación de los edificios de la Roma Imperial, y más concretamente, del Coliseo. Alberti no ilustró su obra, pero describió los órdenes a partir del texto de Vitruvio y de su propia observación de las ruinas romanas, por cuyo estudio sentía un gran interés. Fue a partir de ellas como estableció un quinto orden, el denominado “genus italicum” u “orden compuesto”, creado a partir de la combinación del jónico y el corintio, al que identificó como orden romano e incluyó entre los órdenes clásicos. Además, Alberti calculó las proporciones de los órdenes en relación al cuerpo humano, siguiendo la teoría antropomórfica de la arquitectura enunciada por Vitruvio, y expresó la idea de que las columnas eran “el principal ornamento de la arquitectura” La teoría arquitectónica del siglo XVI dedicó un gran desarrollo a la teoría de los órdenes. Casi un siglo después de las formulaciones teóricas de Alberti y ya en pleno Renacimiento, Sebastiano Serlio sentaría las bases de la tradición de libros de órdenes como tema autónomo, habían aportado soluciones aplicables con facilidad a la práctica arquitectónica. Sus obras tenían un Pero Serlio  a través de Sus libros de arquitectura -ocho libros, más uno extraordinario publicados de forma escalonada en Venecia y Francia entre 1537 y 1575-, constituyeron una especie de código de gramática arquitectónica ilustrada, pues esta vez sí iban acompañados de un amplio catálogo de imágenes, alcanzando una gran difusión por toda Europa gracias a la imprenta y convirtiéndose en un verdadero referente para la cultura arquitectónica moderna. Su obra se convirtió en una especie de atlas de arquitectura elaborado con un lenguaje sencillo, con el que se pretendían proporcionar normas concretas para la arquitectura, renunciando a la especulación teórica que había caracterizado anteriores tratados. De este modo, los libros de arquitectura de Serlio, con sus ilustraciones, llegaron a funcionar como una especie de catálogo de modelos a los que acudían arquitectos de Italia, Francia, Inglaterra, Alemania, etc., a la hora de componer sus obras. Serlio dedicó su IV libro, publicado en 1537, a los cinco órdenes, creando así una tradición, la de abordar el tema de los órdenes en un volumen independiente, que alcanzó un notable éxito en la tratadística del siglo XVI, hasta el punto de que la teoría de la arquitectura parecía quedar muchas veces reducida a los principios de los órdenes y las instrucciones que en cada uno de los autores de los tratados aportaban para su aplicación.

Otros arquitectos y teóricos italianos de los siglos XVI y XVII como Vignola, Palladio o Scamozzi, siguieron los pasos de Serlio. Vignola fue probablemente el que alcanzó mayor repercusión sobre la práctica arquitectónica. La Regola delli cinque ordini d’architettura, publicada hacia 1562, inauguraba un nuevo tipo de tratado de arquitectura que otorgaba un gran protagonismo a la imagen, La obra alcanzó una grandísima difusión, con más de 250 ediciones traducidas a nueve idiomas. Más que escribir sobre los órdenes, lo que Vignola hizo fue esquematizar en cuadros un procedimiento inventado por él para determinar las medidas de los cinco órdenes y construir a partir de los mismos.

Tras Vignola, Andrea Palladio incorporaría un nuevo eslabón dentro de la teoría arquitectónica de los órdenes con la publicación en 1570 de I quattro libri dell’architettura, en cuyo Libro I trataba de la teoría de los cinco órdenes arquitectónicos. Palladio asumiría sin cuestionamiento los cinco órdenes de Serlio y Vignola desde una actitud innovadora, él decidió emplear una basa ática para las mismas. El tratado de Palladio tuvo una amplia repercusión en la arquitectura posterior.

Vicenzo Scamozzi: un intento de racionalización extrema Siguiendo la línea de Vitruvio y Alberti, Vicenzo Scamozzi publicó en 1615 su Idea della architettura universale, en cuyo Libro VI abordaba la teoría de los órdenes desde un punto de vista novedoso. El título de la obra, q se convirtió en un referente para la arquitectura del siglo XVII, resulta bastante revelador. Indica la intención del autor de convertir su teoría arquitectónica en código universal en el que los órdenes tenían un papel fundamental.  De ese orden participaban los cinco órdenes de la arquitectura clásica, a los que Scamozzi denominaba Su representación se basada en Serlio y Vignola, ante cuyas teorías expresaba sin embargo alguna discrepancia, llegando a afirmar, por ejemplo, que los órdenes eran algo inmutable por formar parte del principio de la Naturaleza y participar del orden divino. Con este planteamiento Scamozzi iniciaba una nueva sensibilidad ante el Clasicismo, normativizando los planteamientos flexibles de sus antecesores y sometiendo a los órdenes a un principio de racionalización extremo.

Antiguos y modernos. El papel de los órdenes en la polémica sobre el Clasicismo de los siglos XVII y XVII Frente a la “explosión” teórica desarrollada en torno a los órdenes en la Italia del siglo XVI, el único teórico del siglo XVII que escribiría sobre el tema en la siguiente centuria sería Guarino Guarini, quien desde una posición menos estricta y más relativista que la de Scamozzi defendía la existencia de un número ilimitado de órdenes y la posibilidad de variar sus proporciones, aunque no con una libertad absoluta. Su postura quedaba justificada en el reconocimiento de la variación que podía experimentar el gusto, la estética, con el tiempo, lo que le llevaba a defender la licencia frente a la norma, situándose en una posición que entraba en franca polémica con la defendida por Scamozzi. En consecuencia, Guarino Guarini defendía la existencia de tres órdenes dóricos, tres jónicos y tres corintios, e incluía los órdenes latinos (toscano, compuesto), entre los griegos.

LA TEORÍA DE LOS ÓRDENES EN EUROPA: UNA INTERPRETACIÓN DE LAS CODIFICACIONES CLASICISTAS 1. El “orden francés” y el debate en torno al Clasicismo.


La teoría de los órdenes tuvo un importante desarrollo en Francia, iniciado a raíz de las primeras traducciones al francés de las obras de Vitruvio, Alberti y Serlio, a las que se añadiría después la traducción de las de las Medidas del Romano, del español Diego de Sagredo. Desde entonces, el tema estaría presente en la práctica totalidad de la teoría arquitectónica, vinculado a un interés general por la arquitectura, que corrió paralelo al desarrollo del Absolutismo, alcanzando su punto de mayor intensidad en el reinado de Luis XIV. A este desarrollo contribuyó a su vez la existencia durante el siglo XVII de una gran demanda de manuales de modelos de arquitectura que guiasen a los arquitectos en la práctica de construir.
De L’Orme abordaba en su tratado la creación de un nuevo orden, el “orden francés” que justificaba alegando que Francia debía poseer un orden con su propio nombre, ya que el resto de los órdenes llevaban los nombres de los países que los habían creado. Su nuevo orden incorporaba una columna en forma de árbol y también un fuste creado mediante fustes de tambores ensamblados y anillados para ocultar las juntas, solucionando así la dificultad de obtener bloques de piedra de grandes dimensiones procedentes de las canteras francesas para los fustes de las columnas. Este orden llegó a ser empleado en el Palacio de las Tullerías, residencia de los monarcas franceses.

la casi totalidad de la producción teórica del siglo XVII estuvo centrada en la teoría de los órdenes, realizándose además numerosas reediciones de los teóricos del XVI. El libro del arquitecto francés Le Muet, escrito en la primera mitad del siglo XVII (1591-1669), fue uno de ellos. En su obra, Le Muet, que colaboró con De Brosse en la construcción de castillos y palacios, realizó una adaptación de los libros de Vignola y Palladio, manteniéndose fiel a los principios esenciales del vitruvianismo no sólo en los órdenes, sino también en el resto de sus propuestas teóricas. Por entonces, el texto de Vignola que se había traducido al francés se abría paso en Francia como favorito por considerarse como más coherente y práctico.
Conviene destacar que Francia fue la pionera en el ámbito europeo en abrir a mediados del siglo XVII un debate en torno al cual era la verdadera naturaleza de los órdenes y cómo debían emplearse en la arquitectura moderna; en realidad un debate de gran calado sobre el Clasicismo, del que fue buen representante Fréart de Chambray, estableciendo como novedad la existencia de tres órdenes griegos (dórico, jónico y corintio), considerados como ejemplo de perfección y belleza (aunque ésta recaía según el principio albertiano en la simetría), a los que se reconocía además un carácter autosuficiente para la construcción; y dos latinos (toscano y compuesto), entendidos como degeneraciones de los anteriores y representantes de la “irracionalidad” de la arquitectura. La arquitectura prefecta se encontraba, por tanto, en un regreso a los órdenes griegos, es decir, a los órdenes tal y como se daban en la Antigüedad. Detrás de sus postulados estaba la polémica existente en la época en torno a la defensa del Clasicismo frente al Barroco, muy viva en Francia, defendida por este autor como algo casi doctrinario, excesivamente racionalista, que se adelantaba así al Neoclasicismo y que tenía como trasfondo el pensamiento absolutista.Fréart de Chambray realizaría también una especie de jerarquización de los autores que habían tratado el tema de los órdenes, priorizando a Vitruvio, y hacía una gran exaltación del orden corintio por considerar que fue el empleado en el templo de Jerusalén, protagonizando con esta opinión un intento de vincular la arquitectura clásica con el Cristianismo a favor de los intereses del absolutismo y la Contrarreforma.



¿representa la Antigüedad Clásica un ideal de perfección al que los arquitectos modernos deban aspirar, o es un estadio primitivo de la arquitectura superable en su perfección?. En resumen: ¿los antiguos representan el principio o en el fin de la creación arquitectónica? ¿Puede ser el Clasicismo un lenguaje universal?. Antiguos y modernos por igual argumentaron su postura en un número infinito de textos titulados Parallèle des anciens et des modernes. Fréart se alineó, como hemos podido comprobar, al lado de los antiguos, defensores de la autoridad de Vitruvio y del valor de lo griego.

Del lado de los modernos se situaría Claude Perrault, que continuaría la polémica treinta años después a través de su traducción comentada de Vitruvio -  La posición de Perrault al lado de los modernos fue en este caso muy clara, defendiendo la capacidad de los arquitectos para reinterpretar y crear a partir del legado antiguo. “Sólo como figuras retóricas –decíanos son disponibles a todos los órdenes, de modo que los cinco órdenes de la arquitectura están igualmente en las manos de los arquitectos. El mérito de un arquitecto no es, por consiguiente, usar columnas, sino situarlas con juicio y componer bellos edificios con ellas”
Estas polémicas se desarrollaron en un contexto que tuvo como telón de fondo la posición racionalista que caracterizó la teoría y la arquitectura francesa del siglo XVII, determinada también por las posiciones doctrinarias y nacionalistas de las Academias. En este medio Colbert, primer ministro de Francia, convocó en 1671 un concurso para la creación de un orden francés, cuestión que se hizo apremiante al mediar la necesidad de realizar un concurso para construir el tercer piso de la fachada del Louvre. La obra reabrió el tema del orden francés, una de las principales preocupaciones de la arquitectura gala, pues como indicaba el arquitecto Francois Blondel, en el último cuarto del siglo XVII, los franceses debían ser perfectamente capaces de innovar sobre los órdenes griegos, como lo habían hecho los romanos en su día, sometiéndose únicamente al precepto de ser capaces de respetar las proporciones.

la teoría de los órdenes siguió en Francia su continuidad en el siglo XVIII con propuestas críticas, herederas del racionalismo del siglo XVII, como la de Jean-Louis de Cordemoy, quién en 1706 se planteó acabar con la función ornamental de los órdenes, subordinando su empleo a la función que tuviese el edificio, recordando las definiciones del decoro, en tanto que establecía una relación entre la estética, la belleza del edificio y su función. En esta misma línea se expresaría también Sébastien Le Clerc, para quién los órdenes arquitectónicos eran símbolo de status social, defendiendo también un orden francés en el que era posible prescindir de las tradicionales normas de la proporción, consideradas arbitrarias o subjetivas, innovando y creando reglas nuevas. Así, su nuevo orden francés llegaba al extremo de esta formado por flores de lis, hojas de palmera y un gallo (símbolo de Francia), con un friso decorado con el sol que era símbolo de Luis XIV. Todo ello formaba parte del debate generado en Francia en torno al gusto, que en aquellos momentos se unió a la reivindicación nacionalista y al debate en torno al Clasicismo en la definición de este tipo de teorías.

Desde mediados del siglo XVIII la teoría de la arquitectura francesa mostraría varias tendencias simultáneas cuyo denominador común sería la mentalidad ilustrada y la oposición al Rococó. Marc-Antoine Laugier, por ejemplo, defendería a mediados del siglo XVIII la inspiración de los órdenes en la Naturaleza Se sumaba, sin embargo, a la defensa de un orden francés y a la teoría del carácter o vinculación del orden con un sentido expresivo o alegórico concreto defendida por otro arquitecto francés: Boffrand.

La teoría de Laugier reivindicaba el sentido estructural de los órdenes que les había dado origen, así como la belleza que les había acompañado en su nacimiento.

Fue defendido y atacado, suscitando un interesante debate que introduciría a la arquitectura en una nueva visión del arte Clásico: la del Neoclasicismo.

2. Los “libros de órdenes” de la arquitectura centroeuropea.

La teoría arquitectónica centroeuropea estuvo marcada durante la Edad Moderna por el influjo de Serlio, que había sido traducido al holandés y al alemán a mediados del XVI.
Sus arquitectos se convertirían en seguidores incondicionales del italiano, cuya obra teórica dio lugar al surgimiento en el ámbito centroeuropeo de una literatura artística escrita por autores que en realidad no conocían la Antigüedad ni el Renacimiento, sino tan solo lo que había dicho Serlio al respecto, dedicándose en sus escritos a reducir la teoría de la arquitectura a una teoría de los órdenes. En esta misma línea se situaría también Hans Vredeman de Vries, quién en la segunda mitad del siglo XVI realizó la adaptación nórdica de los órdenes definidos por Serlio, a partir de la idea de que éstos debían ser adaptados a la particular arquitectura de cada país, lo que le sirvió para justificar el empleo de ornamentos propios del mundo nórdico en los órdenes, vinculando así lo antiguo con lo nuevo y definiendo incluso diferentes tipos de ornamentación para cada orden, que el autor recomendaba a artesanos y carpinteros. Junto a ello, y es éste uno elemento esencial de la teoría de los órdenes de Vedreman de Vries, el arquitecto ampliaba el carácter del decoro definido hasta entonces, relacionando las diferentes edades del hombre con los órdenes. Así recomendaba el corintio para la juventud, el dórico para la madurez, etc., opción que sería ampliada por su hijo Paul, quien relacionó los órdenes con los sentidos de la vista, el tacto, etc...


El apogeo de los manuales sobre los órdenes estuvo representado a finales del siglo XVI por Dietterlin, quién los tomó como base para realizar creaciones fantásticas en grabado sobre cobre a través de una obra de carácter ilustrativo.
La restante teoría del siglo XVI seguiría en Centroeuropa esta estela, que también se dejó sentir en los siglos XVII y XVIII de forma especial en el ámbito alemán, dónde surgieron numerosos libros de órdenes en los que éstos eran tratados con un sentido ornamental o en los que se intentaba imponer de forma rígida el canon de Vignola. Sobre esta concepción destacarían sólo algunas propuestas defendidas por teóricos como Nicolaus Goldmann y Christoph Sturm, que trabajaron en el siglo XVII siguiendo los principios de Vignola, Palladio y Scamozzi. En dichas propuestas los órdenes volvían a considerarse como principios ordenadores de la arquitectura y no sólo como complementos ornamentales, incluyendo su carácter expresivo a través de la recuperación de la teoría del decoro.

Los órdenes se diferenciarían para ellos en “vulgares y nobles”. Los primeros –vinculados a lo masculino- eran el toscano y el dórico, mientras que los nobles o femeninos serían el jónico, el compuesto y el corintio. Para sus proporciones se adoptará a Vignola y se propondría además un orden alemán.

3. Inglaterra y el influjo de Palladio

Durante los siglos XVI y XVII la teoría de la arquitectura inglesa se sirvió de la labor efectuada por los tratadistas italianos, traducidos al inglés a partir de ediciones francesas y holandesas. No fue hasta el siglo XVIII cuando comenzó a desarrollarse una teoría propia.
en la segunda mitad del XVII, Christopher Wren abordaría también el tema de los órdenes con ciertas aportaciones propias, que consistían en la incorporación a los órdenes greco-romanos de uno nuevo: el orden tirio, que según el teórico y arquitecto representaba un orden anterior al dórico, el cual veía reflejado en algunos monumentos de la Antigüedad y también en el Templo de Salomón. Se trataba de un intento de atribuir a los órdenes un origen divino similar al que llevase a cabo Juan Bautista de Villalpando en España a comienzos del siglo XVII.
Pero la teoría arquitectónica inglesa del siglo XVIII, incluida la de los órdenes, estuvo dominada como sabemos por el Palladianismo, a partir del cual se editaron manuales a modo de libros de bolsillo. Dentro de esta tendencia merece la pena destacar las posturas de arquitectos como Robert Morris, quién intentó convertir el palladianismo en el “estilo nacional inglés”, defendiendo desde una postura “conservadora” próxima a la representada en Francia por Fréart de Chambray, la existencia de tres únicos órdenes griegos, estableciendo además una nueva aportación a la teoría modal o teoría del decoro, por la que se hacía corresponder los órdenes empleados en las casas de campo con el paisaje. De este modo, el dórico sería recomendado para el paisaje abierto y plano y el jónico para otros paisajes más variados, estableciendo así una importante vinculación entre la naturaleza y la arquitectura en la que ésta parecía depender de la primera.

4. La teoría de los órdenes en España.

el término “orden” (Forssman, 1983) hizo su aparición en España a partir de la traducción de los libros III y IV de Serlio publicados por Francisco de Villalpando en 1552. Hasta entonces en España se había empleado el término “género”, que más tarde sería sustituido por otros, como “manera” “generación”, “obra” o forma”.

Precisamente al término “género” se referiría en 1526 Diego de Sagredo, el primer teórico que abordó el tema en España, en sus Medidas del Romano, aún antes de que se publicase la traducción del tratado de Serlio, lo que no deja de ser interesante. Pero para Sagredo el “genero” no era exactamente un sistema de composición basado en relaciones proporcionales. Él se refería al “género de columnas”, al que calificaba como de “columnas dichas monstruosas, candeleros y balaustres”, atribuyéndole un rango similar al de un orden arquitectónico, pero entendido exclusivamente como una suma de piezas que ponía además el acento en la columna.
Durante mucho tiempo se ha mantenido que este género estaba formal y simbólicamente vinculado con el medio artístico, cultural y político de la España Imperial, y concretamente con los trabajos que el escultor Felipe Vigarny había realizado en Granada, a la que se consideraba por entonces como símbolo de la España unificada y del poder imperial de Carlos V, haciendo de este género una especie de “orden español”

Algunos arquitectos y teóricos iniciaron en España, tras la obra de Diego de Sagredo, una tendencia que tomaba como base la teoría modal de los órdenes de Vitruvio, pero que iba más allá, intentando hacer corresponder la forma de los edificios con su significado.
Una vez conocido el tratado de Serlio y con él la posibilidad de introducir la “licencia” en la teoría de los órdenes, España se sumó a la tendencia ya presente en Europa de creación de nuevos órdenes. El tema fue abordado en uno de los tratados de arquitectura más completos del siglo XVI español, el publicado por Diego de Arfe y Villafañe entre 1585-87, quien en su IV libro presentaba una teoría de los órdenes basada en Serlio, pero enriquecida con elementos platerescos, introduciendo un sexto orden, el “ático”, que permitía establecer una conexión entre el plateresco y la teoría arquitectónica del Renacimiento. Pero al margen de esta aportación, la más importante y con mayores repercusiones a nivel internacional realizada desde nuestro país sobre este tema fue la realizada a comienzos del siglo XVII por parte de los arquitectos jesuitas Gerónimo de Prado y Juan Bautista de Villalpando, con la creación del “orden salomónico, una de las más importantes aportaciones realizada desde España a la teoría moderna de los órdenes.

Prado y Villalpando hacían derivar el nuevo orden del Templo de Salomón, a partir de los comentarios realizados por el último de estos autores al Libro de Ezequiel, en el que se describía el Templo de Salomón, llegando a la conclusión de que éste coincidía con las indicaciones dadas por Vitruvio para la construcción de templos. El orden salomónico del que habla Villalpando en relación al templo de Salomón se trataba en realidad del orden corintio, pero con la inclusión en su capitel de elementos como la hoja de palma o los dátiles. Villalpando consideraba que todos los órdenes vitruvianos derivaban de este primer orden, vinculando así la teoría clásica de los órdenes con el cristianismo, como hiciesen en esta línea otros teóricos europeos que ya hemos tenido oportunidad de estudiar, pues de hecho la influencia del texto de Villalpando fue muy importante tanto dentro como fuera de España. Con su teoría Villalpando pretendía demostrar que los órdenes no eran una invención pagana, sino una creación directamente realizada por Dios. Los órdenes vitruvianos quedaban así, una vez más, sacralizados.
avatar
Uni Kotto

Cantidad de envíos : 6894
Fecha de inscripción : 05/10/2009
Edad : 51
Localización : Alicante

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.